PREGUNTAS FRECUENTES

Laboratorio de reproducción asistida

HOSPITAL VIRGEN DEL MAR

Inseminación Artificial (IAC)

¿En qué consiste?

La inseminación artificial consiste en la introducción de un número de espermatozoides con buena movilidad en la cavidad uterina de la mujer en el momento de la ovulación.

¿Cuándo está indicada?

La inseminación artificial esta indicada en pacientes menores de 38 años, sin problemas de permeabilidad tubárica, cuya pareja tenga al menos 5 millones de espermatozoides con buena movilidad.

¿Cómo se realiza?

En primer lugar es preciso controlar y conocer el momento de la ovulación, para ello, y dependiendo del caso, se puede seguir el ciclo femenino de forma natural o bien controlarlo mediante apoyo hormonal. El seguimiento del ciclo se realiza de forma periódica mediante ecografía y test de ovulación. Una vez llegado el momento de la ovulación es preciso procesar el semen en el laboratorio para separar los espermatozoides con buena movilidad del resto de componentes del semen; una vez realizado este proceso (capacitación espermática) los espermatozoides se introducen en la cavidad uterina mediante una fina cánula para que ellos por si mismos accedan al ovocito y lo fecunden de forma natural.

¿Qué riesgos y molestias presenta esta técnica?

Las molestias de esta técnica son prácticamente inexistentes, no se precisa hospitalización ni ningún tipo de anestesia.

El principal riesgo reside en tener un embarazo múltiple, no obstante esta posibilidad queda prácticamente descartada al controlar el número de folículos que se forman y por tanto el número de ovocitos que pueden llegar a ser fecundados (máximo dos). En nuestro centro no contamos con ningún caso de este tipo.

También hay que contar con los riesgos propios que puede conllevar cualquier embarazo. Para más información pueden consultar los consentimientos informados para las técnicas de Reproducción Asistida diseñados por la Sociedad Española de Fertilidad.

¿Cuáles son las probabilidades de éxito?

Las probabilidades de éxito dependen de cada caso, en nuestro centro oscilan entre el 16 y el 20%. A veces se precisa más de un intento antes de lograr el embarazo, el máximo de intentos depende del caso pero no debe de ser superior a cinco.

¿Qué hacer cuando falla la técnica?

Una vez realizados varios intentos de IAC sin éxito es preciso plantear otra técnica más compleja como es la Fecundación In Vitro (FIV ó ICSI) ya que parte del problema puede residir en la calidad de los ovocitos, en la dificultad de estos para descender por las trompas, así como en posibles defectos de los espermatozoides que impiden que se produzca la fecundación de forma natural.

Fecundación In Vitro (FIV)

¿Qué es la Fecundación In Vitro?

La Fecundación In Vitro consiste en la transferencia a la cavidad uterina de embriones que son obtenidos a partir de ovocitos que son fecundados en el laboratorio. Existen dos técnicas, la Fecundación In Vitro propiamente dicha (FIV) y la microinyección de espermatozoides (ICSI).

¿En qué consiste?

La FIV se basa en la fecundación de los ovocitos en el laboratorio por espermatozoides seleccionados que son depositados junto a los ovocitos en un número determinado, de este modo la fecundación se produce de forma natural en la placa de cultivo. En el caso de la ICSI se selecciona un espermatozoide para cada ovocito y es inyectado directamente en el interior del ovocito, de esta forma se solventan algunos de los posibles fallos de fecundación que puede presentar la FIV.

Una vez lograda la fecundación in Vitro (FIV ó ICSI), los ovocitos fecundados son cultivados en el laboratorio para que den lugar a los embriones que serán transferidos a la cavidad uterina. Hay que tener en cuenta que no todos los ovocitos fecundan y que no todos los ovocitos fecundados dan lugar a embriones, por ello es conveniente obtener un número adecuado de ovocitos.

Los embriones se cultivan en el laboratorio durante un periodo que puede variar entre dos y seis días dependiendo de cada caso. Durante este periodo de tiempo son escrupulosamente controlados y cuidados. Una vez decidido el momento de su transferencia a la mujer se selecciona el mejor de ellos (a veces dos, si así lo desea la pareja) y es cuidadosamente depositado dentro del útero para que termine de completar su crecimiento y pueda implantarse en el endometrio dando lugar al embarazo.

¿Qué hacemos con los embriones sobrantes?

Debemos de tener en cuenta que no todos los embriones que comienzan la etapa de división son embriones viables, ya que muchos de ellos presentan alteraciones en su estructura molecular que les impide completar su fase de crecimiento hasta el estadio de blastocisto y por lo tanto nunca podrían dar lugar a un embarazo.

En nuestro centro, sólo aquellos embriones que no han sido transferidos al útero y que consiguen alcanzar el estadio de blastocisto son cuidadosamente crioconservados y custodiados en nuestro banco de embriones para que puedan ser posteriormente utilizados por la pareja.

¿Qué riesgos y molestias presenta esta técnica?

La técnica en sí no presenta muchas molestias, y los riesgos serían los asociados al tratamiento, cirugía y los propios del embarazo.

Toda la información concerniente a tratamientos de reproducción asistida se puede consultar en los consentimientos informados para las técnicas de Reproducción Asistida diseñados por la Sociedad Española de Fertilidad.