SALA DE PRENSA

OPINIÓN


Futuro de la asistencia médica a la infertilidad

21.04.2012 10:03

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a la infertilidad como una enfermedad del sistema reproductivo, que se caracteriza por la no consecución de un embarazo clínico tras 12 meses o más de relaciones sexuales habituales sin anticoncepción.

La prevalencia de la infertilidad en España, entendida como imposibilidad de tener un hijo, se sitúa actualmente entre un 15% y un 20% (aproximadamente 800.000 parejas). Se estima que estas cifras tenderán a incrementarse en los próximos 10 años, situando la prevalencia en 2020 entre el 18% y el 25% de las parejas en edad fértil. La incidencia anual se considera para esa fecha en torno a los 18.500 casos/año. Consecuentemente la demanda de asistencia aumentará en la misma línea. Se ha hablado en ocasiones de una “epidemia de infertilidad”.

La causa principal de este incremento, es el retraso en la edad de la mujer en buscar la gestación. La fertilidad de la especie humana varía con el tiempo y está claramente limitada por la duración efectiva de la capacidad reproductiva de la mujer. La perspectiva vital de las mujeres de las sociedades desarrolladas se ha transformado profundamente en los últimos años. Este cambio en las aspiraciones de la mujer se ha traducido en su incorporación masiva al mundo laboral, lo que ha generado consecuencias personales de indudable trascendencia reproductiva: retraso en el establecimiento de uniones personales estables, uso de anticonceptivos para retrasar las gestaciones e incremento de la llamada “edad reproductiva social”.

La mujer presenta su máxima fecundidad entre los 20 y los 30 años. A partir de esa edad se inicia el declive fisiológico de la fecundidad, que es mucho más acusado desde los 35 años y aún mayor a partir de los 38. En consecuencia, los resultados de los tratamientos- con la excepción de la donación de ovocitos- sólo podrán aspirar a equipararse a los resultados, traducidos en tasas de fertilidad, normales para esta edad, que son notablemente bajos. La tasa de embarazo en mujeres de 20 a 24 años, tras un año de intentarlo, es del 86% mientras que de los 35 a 40 años es del 52%. En más de la mitad de las pacientes que consultan por infertilidad está presente el factor cronológico, ya que son mujeres que están iniciando su “edad reproductiva social” cuando ya ha finalizado su “edad reproductiva biológica”. La influencia de la edad del varón es más controvertida, habiendo estudios que encuentran una disminución a partir de los 42 años y otros describen sólo un moderado efecto negativo de la edad, si consideraban la edad de la mujer y la duración marital. En un reciente estudio demográfico, se aprecia una disminución a partir de los 35 años de un 23% anual en el número de hijos, de varones casados con mujeres menores de 30 años.

La edad media de matrimonio en España en 1980, era de 26 años en el varón y de 24 en la mujer, en el año 2010 fue de 35 y 32 años respectivamente.
Aparte de este factor principal, la demanda de servicios asistenciales se produce también por la mayor tendencia de la pareja infértil a consultar. La vivencia de la infertilidad es diferente en el hombre y la mujer, variando según países y culturas, pero impide que las personas realicen un objetivo vital importante: la posibilidad de ser el progenitor de un hijo genéticamente relacionado o de un hijo concebido con su pareja. Actualmente en los países desarrollados se ha producido una mayor accesibilidad a servicios de reproducción asistida altamente especializados, con una creciente confianza en su eficacia.

Desde el punto de vista médico, los avances de la investigación son rápidos y hacen que surjan nuevas técnicas con posibilidad de mejorar los resultados y tratar pacientes que antes no tenían opciones para lograr tener un hijo. Todos estos avances tienen una implicación de coste económico, que en la situación actual de crisis económica global, suponen un reto tanto a nivel público como privado para mantener la calidad y la accesibilidad a los servicios de reproducción, que como hemos visto tendrán una demanda creciente e los próximos años.

La Unidad de Reproducción del Hospital Virgen del Mar lleva realizando tratamientos de fertilidad desde hace 15 años, habiendo sido pioneros en Almería. Disponemos de personal altamente cualificado y con amplia experiencia es estas técnicas.

Fui fundador de nuestra Unidad y posteriormente se incorporaron a ella el Dr. Miguel Aragón como Ginecólogo y el Dr. Ignacio Durán como Embriólogo Clínico.

El avance científico ha evolucionado en 30 años, haciendo todas estas técnicas mucho más simples y eficaces.

Nuestra preocupación por la seguridad del paciente ha sido siempre primordial, por ello nuestra Unidad se encuentra en un centro hospitalario, el Hospital Virgen del Mar, que cuenta con todos los medios técnicos y de personal especializado necesarios para realizar estos procesos con la mayor garantía de seguridad. Igualmente siempre hemos intentado tener una relación personal, próxima y cordial con la pareja que solicita nuestra atención; consideramos que esa relación es fundamental para disminuir los niveles de ansiedad y ayudar a alcanzar nuestro objetivo común: el nacimiento de un hijo, cumpliéndose así el mayor de los deseos de una pareja.



Dr. Ignacio Durán Salas
Doctor en Biología por la Universidad de Granada


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